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viernes, 3 de abril de 2015

Torrijas veganas, sin azúcares simples y sin gluten

Pues si amigos y amigas!
 
Estamos en Semana Santa y no quería dejar de compartir con vosotros esta sencilla receta de torrijas veganas (o lo que es lo mismo, sin huevo ni lácteos), sin azúcares refinados, ya que están endulzadas con melaza de arroz, y además con opción sin gluten para aquellos que no podéis con el trigo, la espelta, la avena o el kamut...
 
 
Es tan fácil que no te creerás que estén tan buena! jejeje. No me enrollo más, pero si os decidís a poner en práctica la receta ya sabéis, me encantaría ver vuestras fotos en las redes sociales, a través de la página de Facebook, o en Instagram etiquetándome en ellas con @Carmen_chimpunkan.
 
Que disfrutéis de las fiestas y las vacaciones!  
 
Tiempo: 15 minutos de cocción del preparado de leche de arroz + 15 minutos de elaboración
 
Ingredientes: (no pongo cantidades exactas porque ya sabéis que dependerá de las rebanadas de pan que cortéis)
  • Pan sin gluten, cortado a rebanadas de unos 1 o 2 dedos de espesor aproximadamente, o si te gustan más finas, como prefieras. También podéis hacerlas con pan ecológico de espelta, kamut...
  • Leche de arroz.
  • Corteza de limón ecológico (porque en la piel es dónde se encuentran más tóxicos si no es eco).
  • Canela en rama y/o en polvo.
  • 4 cucharadas soperas de harina de garbanzo.
  • 4 cucharadas soperas de agua (o un poquito más, se verá más adelante).
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír).
  • Melaza de arroz, al gusto, disuelta con un poco de agua caliente para hacerla menos espesa.
 
Preparación:
 
1. Preparar con anterioridad una mezcla de leche de arroz, la corteza de limón y una ramita de canela. Llevar al fuego y dejar cocinar un ratito para que la leche se impregne del sabor (unos 15 minutos es más que suficiente). Si os gusta muy dulce podéis añadir también melaza de arroz, para mí con el dulzor de la leche y el almíbar que pondremos después es suficiente. Reservar y dejar enfriar un poco.
 
2. Cortar el pan elegido en rebanadas, a mi me gusta que queden anchitas, para que luego estén jugosas pero no demasiado blandas. Esto ya va en gustos.
 
3. Hacer el preparado sustituto del huevo para rebozar, mezclando las 4 cucharadas de harina de garbanzo con las 4 cucharadas de agua. Mezclar muy bien, que no queden grumos y adquiera consistencia de huevo batido (si necesitáis añadir un pelín más de agua, hacerlo).
 
4. Una vez todo listo, cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en el preparado de leche de arroz. Si no queréis que se os rompa el pan, no las tengáis mucho tiempo. Darles la vuelta para que empapen por ambos lados. Ir sacándolas, rebozándolas en el preparado de harina de garbanzo, y las freís en aceite de oliva bien caliente. Las vais sacando y dejándolas sobre papel absorbente, para que escurran el exceso de aceite.
 
5. Una vez estén todas fritas, preparáis un almíbar mezclando melaza de arroz, canela en polvo y agua caliente, de manera que la melaza vaya adquiriendo una consistencia más líquida. Verter ese delicioso almíbar por encima de las torrijas y listas para servir.
 
Las torrijas se pueden tomar tanto frías como calientes, aunque yo éstas frías no he llegado a probarlas... Han caído todas en el desayuno!

lunes, 30 de marzo de 2015

Banana Bread o pan de plátano, vegano y sin gluten

Hola a todos y todas!
 
Los que me seguís por las redes, concretamente en Instagram y Facebook, vistéis este estupendo pan de plátano (banana bread) que compartí con vosotros el pasado fin de semana. Y es que está tan rico, es tan fácil de hacer, y a la vez es tan saludable, que no puedo esperar ni un minuto más a compartirlo con todos vosotros!
 
Y si, digo saludable, porque a pesar de estar hecho con harinas, de las que ya sabéis que no es bueno abusar, son harinas sin gluten, integrales y ecológicas, o lo que es lo mismo, con todos los nutrientes que este tipo de alimento puede tener ya que no se han sometido al proceso de refinado.
 
Si además de esto, le sumas que no lleva azúcares simples y refinados, no lleva lactosa, ni tampoco huevo, se convierte en una verdadera opción saludable para el desayuno, la merienda, o para llevar a cualquier lado! Y por supuesto, 100% libre de crueldad animal.
 
Así que vamos, anímate a probarlo y a contarme qué te parece! Y si lo haces, acuérdate de compartir y etiquetarme en las fotos con el resultado!
 
Que tengáis un maravilloso inicio de semana!
 

 
Ingredientes:
  • 300 gr de harina sin gluten: 50 gr de harina de arroz, 140 gr trigo sarraceno, 60 quinoa y 40 maicena (yo he utilizado estas medidas pero las puedes combinar a tu gusto o incluso no ponerlas todas).
  • 2 cs de lino molido + 6 cs de agua colmadas.
  • 2 plátanos grandes maduros.
  • 118 ml de aceite de oliva.
  • 1 sobre de gasificante.
  • 175 gr de melaza.
  • Vainilla en polvo.
  • Chips de chocolate al gusto (opcional). También podéis ponerle una cucharada de cacao en polvo a la mezcla de harinas.
Preparación: 15' de elaboración y 40 - 45' de horneado
1.Precalentar horno a 190º
2. Preparar la mezcla de lino y agua, mezclar bien, y dejarla reposar hasta que adquiera consistencia espesa, parecida al huevo. Reservar.
 
3. Aplastar los plátanos con un tenedor. Reservar.
4. Batir la mezcla de lino reposada unos 10 minutos con la melaza. Añadir el aceite y la vainilla y batir de nuevo.
5. Mezclar las harinas con el gasificante. Tamizar e ir añadiendo a la mezcla anterior. Veréis que queda espesa, pero no os preocupéis, debe quedar así (recordar que es un "bread" (pan) no un bizcocho).
6. Añadir los plátanos y batir bien, hasta que quede una masa suave.
7. Por último, añadir los chips de chocolate y mezclar bien.
8. Verter la mezcla en un molde tipo plum cake, engrasado con un poco de aceite para que no se pegue, y decorar con unos chips más. Yo además he puesto unas rodajas de plátano deshidratado que tenía.
9. Meter al horno y cocer durante aproximadamente unos 45 minutos, o hasta que esté dorado por arriba y bien cocido por dentro (pinchar con un palillo para saber si está hecho por dentro).

A disfrutar!!

domingo, 22 de marzo de 2015

Tiramisú vegano y sin gluten

La receta que os traigo hoy es una de mis favoritas, no sólo porque es una de esas que se hacen en poco tiempo, sino porque además, este Tiramisú está especialmente bueno! Nada que envidiar a la receta original, que aporta muchísima grasa animal por el queso mascarpone con el que se hace. Por eso, esta receta es completamente apta para personas intolerantes a la lactosa, con alergia a la proteína de la vaca o que simplemente ha decidido desterrar los lácteos de su dieta por la cantidad de problemas que provocan en nuestro organismo. Pero si además eres de esas personas que estás cuidando tu alimentación, quieres comer más equilibradamente, y buscas recetas de postres saludables y libres de crueldad animal, ésta receta te va a encantar.
 
 

 
 
Si también eres una persona con celiaquía o intolerante al gluten, esta receta también es adecuada para ti. Y la vas a disfrutar un montón! Y si además, has decidido desterrar de tu vida el azúcar blanco o cualquier tipo de edulcorante sintético, que aunque no aportan calorías son igual de perjudiciales, esta también es tu receta! He transformado este maravilloso postre en un tiramisú vegano, sin huevo, sin lácteos, sin gluten y sin azucares simples o edulcorantes. Así que vamos, tienes que animarte a probarla!! Y sobre todo, tengo especial interés en que la pruebe mi querida Esther Tejedor, que me consta que es una especialista en tiramisú (tu opinión será fundamental para saber si debo hacer alguna modificación en la receta! jeje).
 
 
 
 
 
Espero vuestros comentarios, aquí en el blog, y vuestras opiniones y fotos de la receta a través de mi página de Facebook o en Instagram etiquetándome en ellas con el hasta @Carmen_chimpunkan.
 
Un abrazo!
 
Tiempo de elaboración: 10 minutos + tiempo de reposo (recomendado 6 horas)
 
 
Ingredientes (para un molde de unos 20x20 cms)
 
Para el "mascarpone":
  • Un yogur de soja sin azúcares añadidos (500 ml).
  • Vainilla en polvo.
  • Melaza de arroz (al gusto).
Para el bizcocho:
  • Soletillas sin gluten (podéis utilizar una marca que conozcáis, yo los compro en una panadería que me los hacen sin productos animales ni azúcares simples).
  • Ó también podéis utilizar restos de algún bizcocho que tengáis hecho.
Para mojar el bizcocho:
  • 3 tazas (de 200 ml) de café normal o descafeinado.
  • Ó 3 tazas de café de cereales.
  • Un chorrito de ron o esencia de ron.
Para decorar:
  • Cacao en polvo puro, sin azúcar ni gluten.
 
 
Preparación (más rápido imposible!)
 
1. Primero de todo, cogemos el yogur de soja, lo ponemos en un saquito o tela doble de escurrir (pueden servir las que venden para hacer leches vegetales, tofu, o para las papillas de niños), y lo dejamos escurrir para que vaya soltando el líquido. Cuanto más tiempo tengáis para escurrirlo mejor.
2. Preparamos el café para que vaya enfriándose un poco, si no al mojar las soletillas se nos romperán.
3. Mientras se va enfriando el café, mezclamos el yogur escurrido con la melaza de arroz y la vainilla en polvo. Vamos probando hasta dar con nuestro punto de dulzor adecuado. Reservamos.
4. Vamos con el montaje! Se van poniendo las soletillas en la base del molde elegido, intentando que no queden muchos huecos (podéis cortar o romper algún trozo para que ajuste mejor). Una vez puestas, se van bañando con la mezcla de café y ron, hasta que veáis que han absorbido todo el líquido y han quedado bien empapadas. Entonces, pasamos a poner una capa de nuestro "mascarpone", cubriendo bien las soletillas pero sin que quede muy gruesa (un dedo de espesor para mi es lo adecuado, aunque hay personas que les gusta más cantidad de crema que de bizcocho). Después de esto, continuáis de la misma manera haciendo otra capa más, primero soletillas, las empapamos del café y cubrimos con la crema. Para que quede bien, no os recomiendo hacer más de tres capas, si no queda demasiado pesado. Para mí dos capas son suficientes. La última capa que pongamos siempre será de mascarpone.  
5. Ahora, lo mejor es dejarlo reposar en nevera, un mínimo de 6 horas sería lo ideal. De verdad que merece la pena la espera porque los sabores se integran mucho mejor. Yo lo hago por la noche y así al día siguiente lo tengo listo ya.
6. Por último, antes de servir, espolvoreamos por encima con el cacao en polvo, que ya le aporta el toque 10 a este magnífico postre. Y a disfrutar!!
 
 
 

viernes, 6 de febrero de 2015

Pakoras veganas de trigo sarraceno (sin gluten, sin huevo, sin lácteos)

Hola a todos y todas!!
 
Ya es viernes, y hoy quiero dejaros una receta muy sencilla con la que podéis sorprender a familia o amigos este fin de semana. Las pakoras, son una especie de tortitas o buñuelos hindúes, que normalmente se hacen con verduras de todo tipo. Es más, para esta receta, podréis utilizar cualquier verdura que tengáis por casa, por lo que no hace falta que tengas que comprar los ingredientes aposta para poder hacerla. Como os decía, además de verduras, la masa se hace con harina de garbanzo. Hasta aquí la pakora tradicional, pero resulta que tenía un estupendo guiso de lentejas para comer y me faltaba el acompañamiento de cereal para hacer mi plato completo, equilibrado, nutritivo y saludable.

Por eso, y porque hace un frío que pela, aproveché que tenía harina de sarraceno para sacar esta receta. Por si no lo sabéis, el trigo sarraceno es un cereal de invierno muy apropiado para tiempo tan frío como el de estos días, ya que calienta internamente más que otros cereales. También podéis utilizar el trigo sarraceno en grano, dejándolo en remojo unas horas antes en el doble de su volumen de agua, al día siguiente lo escurrís bien, añadís agua nueva y trituráis.
 
En cuanto a las especias, podéis utilizar éstas, otras que os gusten más como curry, nuez moscada... o no utilizar ninguna directamente, aunque yo entonces os recomendaría poner un poco más de sal.
 
Y ahora si, vamos con la receta!
 
Ingredientes (para unas 10 pakoras)
  • 1/2 taza de Harina de trigo sarraceno.
  • Sal marina.
  • 1/2 cucharada de café de cúrcuma.
  • 1 cucharada de café de comino.
  • Un poco de pimienta negra molida.
  • Una pizca de bicarbonato.
  • Agua mineral, la que admita.
  • Verduras diversas, cortadas en trocitos pequeños y finos. En mi caso, zanahoria cortada en kimpira, puerro muy picado, y perejil.
  • Aceite de oliva virgen extra de primera prensión en frío.

 Elaboración (15 minutos; opción horno 25 minutos)
 
1. Picamos y troceamos bien la verdura que vayamos a utilizar.
2. Preparamos la masa de pakoras, mezclando bien la harina con las especias, la sal y el bicarbonato. Vamos añadiendo el agua poco a poco hasta conseguir una masa que no sea muy líquida, pero tampoco demasiado espesa. Veréis que no es necesaria demasiada agua. Dejamos reposar unos minutos.
3. Mientras tanto, ponemos a calentar una sartén con el aceite de oliva. Mezclamos las verduras bien dentro de la masa. Cuando el aceite haya alcanzado su punto de calor, que podemos saber tirando una gotita de la masa y viendo que sube rápidamente hacia arriba, vamos cogiendo con una cuchara sopera parte de la mezcla y dejándola caer en la sartén. Al principio no tocarlas ya que se os quedarán pegadas, pero al minuto aproximadamente, se despegarán y las tendréis listas para dar la vuelta y acabar de dorarlas. Dejarlas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Hacer este proceso hasta que no quede masa.
 
Otra opción, para quién no quiere o no puede comer fritos, es hacerlas al horno. Para esto, sólo tendréis que engrasar una fuente o utilizar un papel vegetal de horno para que no se os peguen. Hornearlas a 170º durante aproximadamente 10 o 15 minutos, o hasta que veáis que se están dorando.
 
 
Y ahora, a disfrutarlas!! Espero vuestras fotos si os animáis a hacerlas!! Podéis etiquetarme en ellas en instagram (@carmen_chimpunkan) o colgarlas en la página de Facebook (https://www.facebook.com/Chimpunkan)

martes, 13 de enero de 2015

Panettone de espelta, sin lácteos y sin azúcares refinados

Hoy quiero compartir con vosotros y vosotras esta receta que preparé para Fin de Año. Lo único que puedo deciros sobre este panettone es que salió espectacular!
 
Me quedo con ganas de repetirlo, porque su sabor ha sido especial. Y la sensación de saber que estás comiéndote un panettone sin lácteos, sin grasas perjudiciales y sin azúcares refinados, es todavía mejor!
 
Pero bueno, ahora no es momento de repetir, ya que en los últimos días de estas fiestas toca ponerse manos a la obra con el Roscón de Reyes. Esta receta es del año pasado, y salió espectacular! Aunque últimamente he notado que no tolero muy bien el gluten, por lo que este año intentaré ponerme con una versión sin gluten.
 
Y bueno, volviendo a la receta de hoy, ya sabéis que el panettone es una especie de bollo italiano, que se come mucho en estas fiestas y en algunas regiones es típico la noche de Fin de Año. Podéis encontrar muchas versiones, pero a mi en particular la que más me gusta es la que va rellena de pepitas de chocolate y pasas. Vosotros podéis probar y experimentar con lo que más os guste: frutos secos, fruta escarchada... aunque ésta sería conveniente que la prepararais vosotros mismos, ya que la que venden está repleta de azúcar blanca (así de paso aprovecháis para decorar vuestro Roscón de Reyes).
 
La receta base, es muy parecida a la que utilizo también en otros bollos, cambiando alguna cantidad y añadiendo algún que otro ingrediente. Esta vez, para el amasado, he utilizado la panificadora, y la verdad es que es comodísimo! En ella se hacen las dos primeras levaduras y la verdad es que el resultado queda súper esponjoso. De todas formas, os dejo en la receta la dos formas de hacerlo, con o son panificadora. Y aquí la tenéis!
 
Ingredientes                                                                                              
  • 150 gr de melaza de arroz.
  • 75 gr de leche de arroz.
  • 50 gr de aceite.
  • Zumo de media naranja.
  • 1 cucharada sopera de agua de azahar.
  • 1 huevo ecológico o sustituto vegano (compota de manzana o una cs de lino molido con agua).
  • 25 gr de levadura fresca de panadería.
  • 425 gr de harina semi-integral de espelta.
  • Vainilla en polvo.
  • Una pizca de sal.
  • Pepitas de chocolate bio.
  • Pasas.
*Opcional: el molde de papel específico para panettone, ya que es mucho mejor para conseguir la forma. El mío lo hice en plan casero!


Coste: 5,50 €
 
 
Elaboración: 20' de cocción, más unas 3 horas entre leudados.
 
 
Con panificadora:
1. Ponemos primero todos los ingredientes sólidos en la cubeta, seguidos de los líquidos a excepción de la levadura y la leche de arroz, que añadiremos al final de la siguiente manera: templar la leche de arroz, pero un poquito sólo! (que no llegue a calentarse demasiado o nos destrozará los fermentos de la levadura), y en ella diluimos la levadura fresca con ayuda de una cucharita. Una vez quede bien diluida, la incorporamos a la cubeta y encendemos la panificadora en un programa de pan de leche o mantequilla. En mi panificadora, este programa consta de un precalentamiento de los ingredientes durante unos 20 minutos, y luego realizada un primer amasado con su primera levadura, un segundo amasado, dónde incluimos las pasas y los chips de chocolate (sin miedo! que luego el panettone crece mucho y nos quedamos cortos!) y que también tiene su segunda levadura. En este momento es cuando yo saco la masa, ya que ahora vendría un leve amasado para sacar el aire y lo preparara ya con una tercera levadura para acabar cociéndolo.
 
2. Yo saco la masa, la preparo en el molde para panettone, y la dejo sobre un lugar caliente (como el radiador) para que haga esa tercera levadura ya fuera de la panificadora y coja la forma típica del panettone. Mientras ir poniendo el horno a 170º con calor arriba y abajo.
 
3. Veréis que en unos 15 o 20 minutos la masa ha crecido un montón, y será el momento de pintarla con un poco huevo batido o concentrado de manzana y hornearla a 170º durante unos 25 minutos. Es bueno que comprobéis la cocción, observando que no se os queme por encima y pinchando para saber cómo va de cocido por dentro. Cuando salga el palo limpio es que estará cocido del todo.
 
4. Inmediatamente después de sacarlo, aprovechando que aún está caliente, lo pintamos con una mezcla de melaza de arroz y un poco de agua templada, para que quede brillante.
 
Y esperar a que se enfríe para hincarle el diente!! Esto puede resultar lo más complicado de la receta! ;)
 
Sin panificadora:
Simplemente, vamos mezclando en un bol los ingredientes líquidos en primer lugar: el huevo, el aceite, el sirope, el zumo y el agua de azahar. Batimos todo bien para que quede bien mezclado. Añadimos la leche de arroz templada con la levadura y volvemos a mezclar.
Ponemos la pizca de sal en la harina, la vainilla, y vamos añadiéndola a la mezcla, primero la mitad y comenzamos a amasar y después añadimos la restante. Se tiene que amasar muy bien y durante un largo rato, ya que es una masa que debe quedar muy sobada. Dejamos reposar durante una hora aproximadamente en un lugar muy cálido.
Cuando dobe o triplique el volumen, amasamos para sacar el aire, añadimos las pasas y chips de chocolate, y dejamos reposar durante una o dos horas, el tiempo que necesite para triplicar su volumen.
Después de este paso, procederemos de la misma forma que en el paso 2 anterior.
 
 
Cómo veís, no es complicada, sólo que si lleva algo de tiempo en su preparación. Pero de verdad, que el resultado merece la pena! Ya me contaréis.
 
Os deseo un feliz fin de fiestas, y que si habéis sido buenos y buenas, los Reyes Magos os traigan toda la magia y deseos que hayáis pedido!
 

 
 
 

martes, 30 de diciembre de 2014

Despedida del año 2014 y mi Menú de Nochevieja

Hola amigos y amigas!
 
Hoy, víspera del último día del año, me he propuesto escribiros unas pocas palabras (si, pocas, de verdad que no me enrollo...).
 
Este año ha sido para mí un año de mucho esfuerzo y trabajo... Trabajo duro en muchas facetas de mi vida, en la profesional, en la personal, en la emocional, e incluso, aunque no hayáis podido verlo tanto en el blog como en el año anterior, también en el aspecto de mi alimentación y nutrición. He estado estudiando, profundizando, descubriendo y explorando nuevas vías, sobre la importancia de nutrir nuestro cuerpo físico y también nuestro cuerpo emocional y espiritual, y tal día como hoy, puedo deciros que el balance ha sido más que positivo.
 
Me he dado cuenta de la importancia de no ser rígidos en lo que hacemos, de no basarnos sólo en estándares o perfiles dietéticos, o incluso de no "encasillarnos" en un tipo concreto de alimentación (soy "vegano", soy "macrobiótico", soy "homo sapiens"...), ya que la mejor guía para orientarnos en cómo nutrirnos de la mejor manera posible, la tenemos todos y todas a nuestro alcance, más cerca de lo que pensamos... Y es que lo más importante es APRENDER a escuchar a nuestro cuerpo y sus necesidades. Ésta es la única e imprescindible guía que debemos de llevar siempre encima, y aunque ya sé que suele decirse mucho, creo que en la sociedad en la que vivimos ni nos prepara ni nos ayuda para que podamos avanzar en esta faceta de nuestras vidas.
 
Así que sin más, os invito a que probéis, experimentéis, os equivoquéis y volváis a probar, ya que ésta, amigos y amigas, es la manera única y más divertida de alcanzar una adecuada alimentación adaptada a cada una de nuestras necesidades y, además, por extensión, veréis que también es la mejor fórmula para el resto de facetas de nuestra vida.
 
Toshikoshi soba, mi plato principal para
esta Nochevieja!
Foto de www.japancentre.com
Y bueno, como sabéis que siempre os dejo algo relacionado con alimentación, aquí os dejo un ejemplo de lo que va a consistir mi menú para la cena de nochevieja. Este año no he querido complicarme mucho con la cena, ya que quería disfrutar con los míos sobre todo, por lo que he tenido que adaptar cosas que no implicaran mucho lío en la cocina. Espero que os sirva de inspiración! Las recetas de lo preparado las iré poniendo a lo largo de estos días, sobre todo la del panettone que he hecho de postre, que ahora mismo está en el horno, y solo pienso en probarlo!
 
Os deseo todo lo mejor para estos últimos días del año, y que en el 2015 podáis alcanzar todos vuestros sueños!
 
”No hay fin, sólo existe el camino, la evolución no se termina nunca, se transforma a la imagen del ser que la vive". (Proverbio japonés)
 

 
Una muestra de cómo quedó el menú
 

 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Pan rápido de semillas - Sin gluten


Hola amigos y amigas!
 
Como el pan que publiqué ayer en las redes sociales ha gustado tanto me he decidido a colgaros cuál ha sido mi secreto para poder ponerme a hacer un pan a las 10 de la noche, después de un laaaargo día de trabajo y ocupaciones, y poder tenerlo listo y estupendo para la mañana siguiente.
 
Ya os he dicho que tenía truco... y aquí lo tenéis! Un preparado que compré hecho a base de harina integral de arroz, harina de maíz, fermento de quinoa, sal marina, gasificante natural y este en concreto, con semillas de sésamo, girasol y lino. Aunque hay otro con especias que estoy deseando probar también.. jejeje.
 
Para hacerlo es tan sencillo como vaciar el contenido, mezclar con 500 ml de agua tibia y poner en una bandeja aceitada para el horno. En las instrucciones del envase viene todo bien indicado. Y ya está! En poco menos de una hora tienes un pan estupendísimo!
 
Estoy muy contenta con el resultado, es un pan como los de antes, consistente, y con un sabor buenísimo! Mi capricho de vez en cuando, que el pan a veces también se echa de menos.
 
Cuando pruebe el de especias os cuento!
 
Besos y Feliz Puente!!





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