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sábado, 31 de octubre de 2015

Trufas raw de cacao o arañas dulces para Halloween. Sin gluten y sin azúcares.

Esta noche, noche de Halloween, de brujillas y fantasmas, o víspera del día de difuntos, celebres lo que celebres, es una fecha especial. Y claro, los dulces, en ocasiones especiales, ¡siempre hacen acto de presencia! Pero ya sabéis que esto para mí no es renunciar a comer saludable, por eso os escribo este post. Para dejaros con una receta rápida, saludable, sin gluten, sin lácteos, sin azúcares refinados o procesados, vegana. Vamos, ¡más saludable y nutritiva imposible!.

Así que sin más explicación, y por si os han invitado a una cena de Halloween de esas en las que todo el mundo se curra un plato o tapa especial, os dejo esta receta dulce que podéis hacer en tan solo 10 minutos y que está rica no, ¡lo siguiente!.

Así que venga, que los más retardados no tenéis excusa, ¡todavía llegáis a tiempo!

Que tengáis una maravillosa noche y un bonito día de todos los Santos mañana. Que mezclar tradiciones tampoco es todo lo malo.


Un súper abrazo terrorífico!




Ingredientes: para unas 8 arañas
  • 1 taza de copos de avena triturados
  • 1 cucharada de cacao en polvo puro (también podéis usar algarroba)
  • 6 o 7 dátiles medjool remojados unos minutos antes
  • Espirales de regaliz bio y veganas, sin azúcares.
  • Bolitas dulces o cualquier otra cosa para la decoración (más abajo os doy ideas).

Preparación: 1 minuto mezcla + 5 minutos enfriado + 4 minutos montaje

1. Poner la avena en copos en la batidora o procesador y triturar bien.

2. Añadir el cacao en polvo y los dátiles remojados y sin hueso. Volver a triturar bien para que quede una masa bien integrada.

3. Poner la masa en un recipiente y meter al congelador durante 5 minutos para que endurezca un poco y se pueda trabajar mejor después.

4. Pasado el tiempo, sacar del congelador, formar bolas para hacer el cuerpo, e ir decorando con la regaliz y las bolitas dulces, o con otras cosas que tengáis por casa: podéis poner de ojos semillas de lino, de girasol, trocitos de almendra o avellana, también decorar la mitad del cuerpo con coco rallado, como si fuera el pelillo de la araña... ¡Imaginación al poder!

5. Por último, dejar en el frigorífico hasta la hora de comerlas, que así estarán un poquito más compactas.

Espero que os gusten mucho, mucho.

domingo, 25 de octubre de 2015

Brownies veganos y sin gluten

Hoy quiero enseñaros una de las últimas recetas que llevaba tiempo rondándome por la cabeza. Y es que soy una amante del brownie, no puedo evitarlo! Y claro, me propuse además de veganizar la receta, intentar encontrar ingredientes con los que el resultado no tuviera tanta harina ni endulzante procesado. Y la verdad, he de decir que el resultado ha sido fantástico!

No contiene huevo, lácteos, trigo, ni gluten, y está endulzado con dátiles y amasake de arroz, que además de ser un dulce natural y fantástico, tiene muchísimas propiedades. Una verdadera delicia.

Además, no es complicada de realizar, y de verdad que el resultado es espectacular, os va a encantar!

Así que no me enrollo y os comparto la receta del mejor brownie vegano y sin gluten que he probado en mucho tiempo. Espero que os guste! Y si es así, no olvidéis compartir vuestra foto del resultado en mi perfil de Instagram o Facebook, y de compartir esta delicia para que pueda disfrutarla todo el mundo!





Ingredientes (para unas 9 porciones).
  • 150 gr de dátiles triturados (poner primero en remojo unos minutos con un poco de agua caliente para que se trituren mejor).
  • 15 gr de tahini tostado.
  • 25 gr de aceite de coco (si no os gusta el sabor a coco podéis poner más cantidad de tahini).
  • 90 gr de amazake de arroz
  • 40 gr de harina de arroz
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (gasificante)
  • 2 cucharadas soperas de cacao eco en polvo, sin azúcar, o de algarroba (así sale bien con mucho sabor a chocolate, porque a mi me encanta! Pero podéis poner 1 y 1/2 si no lo queréis tan fuerte).

Preparación: (5" de elaboración y entre 20 - 25" de cocción).

1. Tritura bien los dátiles, con una pizca del agua de remojo si ves que todavía están un poco duros. Esto dependerá de la variedad de dátil de que utilices.

2. Precalienta el horno a 180º.

3. En un bol, mezcla bien los dátiles, el tahini, el aceite de coco y el amazake de arroz. Lo mejor es que lo hagas con una cuchara o una espátula, ya que si utilizas una batidora eléctrica se puede quedar todo pegado a las varillas y se complica la cosa.

4. Cuando tengas una masa homogénea, mezcla en un bol la harina de arroz, el cacao (o algarroba) y el polvo de hornear, y ves añadiéndola poco a poco a la mezcla, mientras vas mezclando bien para que se integren todos los ingredientes.

5. Prepara una bandeja para horno con papel de hornear, o engrásala con una pizca de aceite y espolvorea con un poco más de harina de arroz para que no cueste desmoldar después. Yo prefiero utilizar el papel de horno. Vierte la mezcla sobre el molde, y repártela bien. Selecciona un molde donde puedas extender la mezcla bien y que no quede no gruesa, ya que no sube mucho al hornear y es mejor que se quede un brownie finito, de un par de dedos de grosor. Esto es porque llena bastante, ya lo veréis!

6. Pon al horno durante unos 20 o 25 minutos. No es un dulce que quede seco por dentro, ya sabéis que el brownie tiene una textura muy jugosa, por lo que para saber si está hecho si lo pincháis con un palo saldrá un poco húmedo. Lo mejor es que probéis un par de veces, ya que cada horno es un mundo.


Consejos:
* Podéis poner unas nueces picadas también en la mezcla, yo no las pongo porque si recordáis soy alérgica a frutos secos.
* Podéis servirlo acompañado de una bola de helado vegano de vainilla, ya que la combinación es perfecta!.

Espero que lo disfrutéis, le deis un me gusta en las redes y lo compartáis. Gracias!



domingo, 18 de octubre de 2015

Pan sin gluten casero, sin gomas, aditivos ni productos químicos

Bueno, no os podéis ni imaginar lo feliz que me siento de haber conseguido una receta para hacer pan sin gluten... Pero ¡pan de verdad! Nada de hacerlo con leudantes artificiales, ni químicos o gomas que ayuden a que queden más esponjosos. Es lo más natural, saludable y delicioso ¡que he probado en mucho tiempo! El sabor del trigo sarraceno a mi me encanta, pero siempre podéis jugar y hacer más pruebas con otros cereales. Yo sigo en modo de prueba y experimentación, esto de amasar pan sin gluten, ¡es todo un mundo!.



Así que no puedo esperar más a compartir esta receta con vosotros, con algunos consejillos para que podáis ir adaptándola a vuestros gustos. Ya sabéis que en la cocina, ¡también hay que improvisar e innovar!

Y si te gusta la receta y pruebas a hacerla, no te olvides de compartirla con nosotros y tus amigos en las redes sociales. Recuerda que a través de instagram publicamos también más recetas e ideas de platos saludables.


Ingredientes:
  • 180 gr de almidón de maíz bio.
  • 80 gr de harina de trigo sarraceno (con esta cantidad sabe bastante, ya que el sarraceno tiene un sabor muy fuerte. Podéis probar a aumentar la cantidad de arroz y reducir ésta, aunque quizás salga un poco menos levantado).
  • 50 gr de harina de arroz integral.
  • 50 gr de harina de garbanzo.
  • 1 cs de psyllium molido (lo puedes encontrar en tiendas naturales o herbodietéticas).
  • 1/2 cucharadita de sal marina sin refinar.
  • 1 cucharadita de levadura seca de panadero bio (también podéis hacerlo con masa madre de arroz, aquí os pongo un enlace dónde Ibán Yarza os lo explica muy fácilmente. Sólo tenéis que usar harina de arroz y listo).
  • 1/2 cucharadita de melaza de arroz o azúcar de coco.
  • 360 gr de agua a temperatura ambiente.
  • 1 cs de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:

1. Mezcla todos los ingredientes secos por un lado, y los húmedos por otro. Ves añadiendo los secos a los líquidos poco a poco y apretando la masa para deshacer todos los grumos. Esta masa no es necesario amasarla mucho, ya que no contiene gluten, pero si es necesario quitar bien los grumos para que luego no estropeen nuestro pan.
2. Deja reposar la masa y prepara mientras un molde para pan, engrasado con un poquito aceite y espolvoreado de harina, para que luego no cueste desmondarlo.
3. Vierte la masa en el molde, y déjala reposar tapada en un lugar cálido alrededor de 1 hora, verás que crece unos 2 centímetros.
4. Precalienta el horno a máxima potencia y pon una bandeja con agua en la base para poder generar vapor.
5. Cuando la masa esté fermentada y el horno precalentado, metemos el molde en el horno vertiendo medio vaso de agua en la bandeja del fondo para que salga el vapor, que será lo que nos ayude a generar una rica corteza en nuestro pan. Cierra rápidamente el horno para que no se escape.
6. A los 15 o 20 minutos la masa debe haber crecido hasta su máximo, por lo que ya no es necesario el vapor, así que abrimos un poco la puerta, con cuidado de no quemarnos con el vapor, para dejar que salga. Cerramos y bajamos la temperatura a 200º, continuando con la cocción hasta que veáis que el pan está bien dorado, aproximadamente cuando lleva un total de 50 o 60 minutos, dependiendo de vuestro horno. Un truco para saber si está bien cocido es dar unos golpes y ver si suena a hueco.
7. Deja el pan enfriar encima de una rejilla durante 3 o 4 horas, fuera del molde.

*Si quieres un pan de molde: deberás sacarlo del molde cuando veas que está bien cocido, con un color dorado, aproximadamente cuando le falten unos 15 0 20 minutos para terminar la cocción.

*Puedes añadir a tu pan cualquier semilla para enriquecerlo: de girasol, de calabaza, de amapola, de chia... O también frutos secos como nueces. Y si quieres, para dar un toque más especial, a mi me encanta hacer pequeños panes de canela y pasas, o también de tomate seco y aceitunas... Como ves, ¡un sinfín de posibilidades!

Panecillos de semillas de lino y girasol con aguacate y levadura nutricional

viernes, 28 de agosto de 2015

Focaccia sin gluten

Hace poco que aterricé de mi viaje por Sicilia. Me encantó descubrir la rica y variada gastronomía que allí tienen, repleta de ingredientes y recetas provenientes de todas aquellas culturas mediterráneas que fueron ocupando la isla y que la convierten en un lugar tan especial.
Pero como en toda Italia, para aquellos que no consumimos gluten, se nos hace un poco cuesta arriba ver todas esas elaboraciones que hacen. Por esto, me vine con ideas en mi cabeza para intentar ir adaptándolas a una dieta sin gluten. Y la primera de esas adaptaciones ha sido esta fantástica focaccia! En Sicilia, es un alimento básico, que se consume muchísimo, y las encuentras de mil maneras: solas como si fueran tortas de pan y aceite, con hierbas, acompañadas de aceitunas o tomates secos, rellenas... Se realizan con cinco ingredientes básicos: harina, agua, aceite, levadura y sal, y además, se recomienda sea bastante rica en gluten...
Pero bueno, eso no ha impedido que haga la prueba, y haya obtenido este fantástico resultado.
Así que no espero más a compartiros la receta. Espero que la disfrutéis!

 
Ingredientes:
  • 190 gr de harina sin gluten (en mi caso, 80 gr de trigo sarraceno y 110 de maicena bio).
  • 30 gr de harina de garbanzo
  • 1/2 cucharadita de sal marina sin refinar
  • 2,7 gr de levadura seca
  • 1  cucharadita de melaza de arroz
  • 150 ml de agua templada
  • 3 cucharadas de aceite + un poco más para rociar
Elaboración:
 
1. Mezclamos la levadura seca con la melaza de arroz en un vaso de plástico, y añadimos un dedo de agua templada (es importante que no sea caliente ya que podemos estropear el fermento). En unos pocos minutos veremos que ha hecho espuma, cuando llegue a la mitad del vaso ya podremos utilizarla.
 
2. Ponemos la mezcla de harinas, junto a la sal, la levadura ya activada, el agua templada y el aceite de oliva en una panificadora - amasadora, programamos el amasado y unos 50 o 60 minutos de fermentado, hasta que veamos que la masa ha doblado su volumen. También puedes mezclar a mano, aunque es una masa un poco difícil de trabajar al principio, pero poco a poco te irás haciendo con ella. Es importante que la dejes luego reposar en un recipiente tapado con un paño y en una zona donde haga calor.
 
3. Una vez lista, la sacamos de la máquina o del bol, con las manos un poco húmedas, y la pasamos a la bandeja dónde la vayamos a cocinar, previamente engrasada con aceite de oliva. Le vamos dando la forma, y terminamos haciendo unos hoyos en la superficie, característicos de este tipo de tortas. Dejamos reposar nuevamente, tapado con un paño y en lugar cálido, hasta que vuelva a aumentar su volumen (aproximadamente unos 30 o 40 minutos, dependerá del calor).
 
4. Una vez lista, la pintamos con un poco de aceite de oliva virgen extra, y disponemos los ingredientes que queramos ponerle encima (tomates deshidratados, olivas negras, hierbas...) o simplemente un poco de sal en escamas.
 
5- Horneamos con calor arriba y abajo, en horno precalentado previamente a 180º, durante unos 20 o 30 minutos, hasta que se dore. Y lista para disfrutar!

viernes, 3 de abril de 2015

Torrijas veganas, sin azúcares simples y sin gluten

Pues si amigos y amigas!
 
Estamos en Semana Santa y no quería dejar de compartir con vosotros esta sencilla receta de torrijas veganas (o lo que es lo mismo, sin huevo ni lácteos), sin azúcares refinados, ya que están endulzadas con melaza de arroz, y además con opción sin gluten para aquellos que no podéis con el trigo, la espelta, la avena o el kamut...
 
 
Es tan fácil que no te creerás que estén tan buena! jejeje. No me enrollo más, pero si os decidís a poner en práctica la receta ya sabéis, me encantaría ver vuestras fotos en las redes sociales, a través de la página de Facebook, o en Instagram etiquetándome en ellas con @Carmen_chimpunkan.
 
Que disfrutéis de las fiestas y las vacaciones!  
 
Tiempo: 15 minutos de cocción del preparado de leche de arroz + 15 minutos de elaboración
 
Ingredientes: (no pongo cantidades exactas porque ya sabéis que dependerá de las rebanadas de pan que cortéis)
  • Pan sin gluten, cortado a rebanadas de unos 1 o 2 dedos de espesor aproximadamente, o si te gustan más finas, como prefieras. También podéis hacerlas con pan ecológico de espelta, kamut...
  • Leche de arroz.
  • Corteza de limón ecológico (porque en la piel es dónde se encuentran más tóxicos si no es eco).
  • Canela en rama y/o en polvo.
  • 4 cucharadas soperas de harina de garbanzo.
  • 4 cucharadas soperas de agua (o un poquito más, se verá más adelante).
  • Aceite de oliva virgen extra (para freír).
  • Melaza de arroz, al gusto, disuelta con un poco de agua caliente para hacerla menos espesa.
 
Preparación:
 
1. Preparar con anterioridad una mezcla de leche de arroz, la corteza de limón y una ramita de canela. Llevar al fuego y dejar cocinar un ratito para que la leche se impregne del sabor (unos 15 minutos es más que suficiente). Si os gusta muy dulce podéis añadir también melaza de arroz, para mí con el dulzor de la leche y el almíbar que pondremos después es suficiente. Reservar y dejar enfriar un poco.
 
2. Cortar el pan elegido en rebanadas, a mi me gusta que queden anchitas, para que luego estén jugosas pero no demasiado blandas. Esto ya va en gustos.
 
3. Hacer el preparado sustituto del huevo para rebozar, mezclando las 4 cucharadas de harina de garbanzo con las 4 cucharadas de agua. Mezclar muy bien, que no queden grumos y adquiera consistencia de huevo batido (si necesitáis añadir un pelín más de agua, hacerlo).
 
4. Una vez todo listo, cogemos las rebanadas de pan y las sumergimos en el preparado de leche de arroz. Si no queréis que se os rompa el pan, no las tengáis mucho tiempo. Darles la vuelta para que empapen por ambos lados. Ir sacándolas, rebozándolas en el preparado de harina de garbanzo, y las freís en aceite de oliva bien caliente. Las vais sacando y dejándolas sobre papel absorbente, para que escurran el exceso de aceite.
 
5. Una vez estén todas fritas, preparáis un almíbar mezclando melaza de arroz, canela en polvo y agua caliente, de manera que la melaza vaya adquiriendo una consistencia más líquida. Verter ese delicioso almíbar por encima de las torrijas y listas para servir.
 
Las torrijas se pueden tomar tanto frías como calientes, aunque yo éstas frías no he llegado a probarlas... Han caído todas en el desayuno!

lunes, 30 de marzo de 2015

Banana Bread o pan de plátano, vegano y sin gluten

Hola a todos y todas!
 
Los que me seguís por las redes, concretamente en Instagram y Facebook, vistéis este estupendo pan de plátano (banana bread) que compartí con vosotros el pasado fin de semana. Y es que está tan rico, es tan fácil de hacer, y a la vez es tan saludable, que no puedo esperar ni un minuto más a compartirlo con todos vosotros!
 
Y si, digo saludable, porque a pesar de estar hecho con harinas, de las que ya sabéis que no es bueno abusar, son harinas sin gluten, integrales y ecológicas, o lo que es lo mismo, con todos los nutrientes que este tipo de alimento puede tener ya que no se han sometido al proceso de refinado.
 
Si además de esto, le sumas que no lleva azúcares simples y refinados, no lleva lactosa, ni tampoco huevo, se convierte en una verdadera opción saludable para el desayuno, la merienda, o para llevar a cualquier lado! Y por supuesto, 100% libre de crueldad animal.
 
Así que vamos, anímate a probarlo y a contarme qué te parece! Y si lo haces, acuérdate de compartir y etiquetarme en las fotos con el resultado!
 
Que tengáis un maravilloso inicio de semana!
 

 
Ingredientes:
  • 300 gr de harina sin gluten: 50 gr de harina de arroz, 140 gr trigo sarraceno, 60 quinoa y 40 maicena (yo he utilizado estas medidas pero las puedes combinar a tu gusto o incluso no ponerlas todas).
  • 2 cs de lino molido + 6 cs de agua colmadas.
  • 2 plátanos grandes maduros.
  • 118 ml de aceite de oliva.
  • 1 sobre de gasificante.
  • 175 gr de melaza.
  • Vainilla en polvo.
  • Chips de chocolate al gusto (opcional). También podéis ponerle una cucharada de cacao en polvo a la mezcla de harinas.
Preparación: 15' de elaboración y 40 - 45' de horneado
1.Precalentar horno a 190º
2. Preparar la mezcla de lino y agua, mezclar bien, y dejarla reposar hasta que adquiera consistencia espesa, parecida al huevo. Reservar.
 
3. Aplastar los plátanos con un tenedor. Reservar.
4. Batir la mezcla de lino reposada unos 10 minutos con la melaza. Añadir el aceite y la vainilla y batir de nuevo.
5. Mezclar las harinas con el gasificante. Tamizar e ir añadiendo a la mezcla anterior. Veréis que queda espesa, pero no os preocupéis, debe quedar así (recordar que es un "bread" (pan) no un bizcocho).
6. Añadir los plátanos y batir bien, hasta que quede una masa suave.
7. Por último, añadir los chips de chocolate y mezclar bien.
8. Verter la mezcla en un molde tipo plum cake, engrasado con un poco de aceite para que no se pegue, y decorar con unos chips más. Yo además he puesto unas rodajas de plátano deshidratado que tenía.
9. Meter al horno y cocer durante aproximadamente unos 45 minutos, o hasta que esté dorado por arriba y bien cocido por dentro (pinchar con un palillo para saber si está hecho por dentro).

A disfrutar!!

domingo, 22 de marzo de 2015

Tiramisú vegano y sin gluten

La receta que os traigo hoy es una de mis favoritas, no sólo porque es una de esas que se hacen en poco tiempo, sino porque además, este Tiramisú está especialmente bueno! Nada que envidiar a la receta original, que aporta muchísima grasa animal por el queso mascarpone con el que se hace. Por eso, esta receta es completamente apta para personas intolerantes a la lactosa, con alergia a la proteína de la vaca o que simplemente ha decidido desterrar los lácteos de su dieta por la cantidad de problemas que provocan en nuestro organismo. Pero si además eres de esas personas que estás cuidando tu alimentación, quieres comer más equilibradamente, y buscas recetas de postres saludables y libres de crueldad animal, ésta receta te va a encantar.
 
 

 
 
Si también eres una persona con celiaquía o intolerante al gluten, esta receta también es adecuada para ti. Y la vas a disfrutar un montón! Y si además, has decidido desterrar de tu vida el azúcar blanco o cualquier tipo de edulcorante sintético, que aunque no aportan calorías son igual de perjudiciales, esta también es tu receta! He transformado este maravilloso postre en un tiramisú vegano, sin huevo, sin lácteos, sin gluten y sin azucares simples o edulcorantes. Así que vamos, tienes que animarte a probarla!! Y sobre todo, tengo especial interés en que la pruebe mi querida Esther Tejedor, que me consta que es una especialista en tiramisú (tu opinión será fundamental para saber si debo hacer alguna modificación en la receta! jeje).
 
 
 
 
 
Espero vuestros comentarios, aquí en el blog, y vuestras opiniones y fotos de la receta a través de mi página de Facebook o en Instagram etiquetándome en ellas con el hasta @Carmen_chimpunkan.
 
Un abrazo!
 
Tiempo de elaboración: 10 minutos + tiempo de reposo (recomendado 6 horas)
 
 
Ingredientes (para un molde de unos 20x20 cms)
 
Para el "mascarpone":
  • Un yogur de soja sin azúcares añadidos (500 ml).
  • Vainilla en polvo.
  • Melaza de arroz (al gusto).
Para el bizcocho:
  • Soletillas sin gluten (podéis utilizar una marca que conozcáis, yo los compro en una panadería que me los hacen sin productos animales ni azúcares simples).
  • Ó también podéis utilizar restos de algún bizcocho que tengáis hecho.
Para mojar el bizcocho:
  • 3 tazas (de 200 ml) de café normal o descafeinado.
  • Ó 3 tazas de café de cereales.
  • Un chorrito de ron o esencia de ron.
Para decorar:
  • Cacao en polvo puro, sin azúcar ni gluten.
 
 
Preparación (más rápido imposible!)
 
1. Primero de todo, cogemos el yogur de soja, lo ponemos en un saquito o tela doble de escurrir (pueden servir las que venden para hacer leches vegetales, tofu, o para las papillas de niños), y lo dejamos escurrir para que vaya soltando el líquido. Cuanto más tiempo tengáis para escurrirlo mejor.
2. Preparamos el café para que vaya enfriándose un poco, si no al mojar las soletillas se nos romperán.
3. Mientras se va enfriando el café, mezclamos el yogur escurrido con la melaza de arroz y la vainilla en polvo. Vamos probando hasta dar con nuestro punto de dulzor adecuado. Reservamos.
4. Vamos con el montaje! Se van poniendo las soletillas en la base del molde elegido, intentando que no queden muchos huecos (podéis cortar o romper algún trozo para que ajuste mejor). Una vez puestas, se van bañando con la mezcla de café y ron, hasta que veáis que han absorbido todo el líquido y han quedado bien empapadas. Entonces, pasamos a poner una capa de nuestro "mascarpone", cubriendo bien las soletillas pero sin que quede muy gruesa (un dedo de espesor para mi es lo adecuado, aunque hay personas que les gusta más cantidad de crema que de bizcocho). Después de esto, continuáis de la misma manera haciendo otra capa más, primero soletillas, las empapamos del café y cubrimos con la crema. Para que quede bien, no os recomiendo hacer más de tres capas, si no queda demasiado pesado. Para mí dos capas son suficientes. La última capa que pongamos siempre será de mascarpone.  
5. Ahora, lo mejor es dejarlo reposar en nevera, un mínimo de 6 horas sería lo ideal. De verdad que merece la pena la espera porque los sabores se integran mucho mejor. Yo lo hago por la noche y así al día siguiente lo tengo listo ya.
6. Por último, antes de servir, espolvoreamos por encima con el cacao en polvo, que ya le aporta el toque 10 a este magnífico postre. Y a disfrutar!!
 
 
 
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