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sábado, 7 de diciembre de 2013

Mantecados de aceite de oliva (made in Yecla)

Buenos y fríos días!

En este puente de Diciembre en Yecla (una ciudad del norte de la provincia de Murcia y que mucha gente no sabe muy bien donde ubicar.. jeje), celebramos nuestras fiestas patronales. Y como bien sabéis, toda fiesta popular, de folclore, o llámala cómo quieras, siempre va unida a esa rica gastronomía característica de una zona. Anteriormente, os presente un dulce típico del mes de febrero, que ya decían las abuelas que curaba el dolor de garganta, por lo que si es sabiduría popular y ancestral, tendréis que probar... Era el Pan Bendito de San Blas por si os animáis o queréis curaros esos males invernales.

Bueno, pues volviendo a esa gastronomía típica de fiestas y tradiciones, hoy os dejo una sencilla de receta de mantecados de aceite de oliva. Sí, sí... Cómo lo leéis! Sin esa manteca animal que tan perjudicial es y que además los convierte en una deliciosa opción 100 % vegana para aquellos/as que no consumen derivados de los animales. Tampoco llevan ni lácteos, ni azúcar refinada.

Aunque es una opción muy saludable por llevar aceite de oliva de calidad, recordar que no debéis daros el gran atracón! Que luego os ponéis malos de tanto comer y para eso no hay pan bendito que lo cure...!

Espero que os animéis a probarlos ya que para las próximas fiestas navideñas que se acercan también son una deliciosa opción.

Ingredientes (para aproximadamente 35 unidades)
  • 250 ml de Aceite de oliva virgen extra de primera prensión en frío.
  • Corteza y ralladura de naranja y limón.
  • Melaza de arroz.
  • 2 cucharadas de postre de canela (opcional).
  • Sésamo, almendra, piñones... para decorar.
  • Harina la que admita. Podéis utilizar diversas, incluso mezclar algunas, yo por ejemplo esta vez he puesto una parte de harina de trigo manitoba (que es una harina de fuerza) y de espelta integral.
Preparación (20 - 25 minutos)

1. Primero de todo, ponemos el aceite de oliva a calentar con un trozo de corteza de naranja y otro de corteza de limón, a fuego muy suave para que lo haga poco a poco y no se llegue a quemar. Cuando veamos que va perdiendo su densidad natural y empieza a estar más líquido, apartamos del fuego y dejamos enfriar.
2. Cuando ya esté a temperatura buena, retiramos las cortezas, añadimos la melaza al gusto (yo pondría aproximadamente unos 125 ml y salen bien dulces para mi) y la mezclamos bien con el aceite hasta que quede todo bien ligado. Incorporamos las ralladuras de naranja y limón, y si queréis la canela también (para mí les da un toque especial, aunque yo siempre pongo sólo en la mitad de la masa para tener más variedad).
3. Ahora es el momento de incorporar la harina poco a poco, mientras vamos amasando, ya que tendréis que ir poniendo la que admita la masa. Es una masa que queda algo arenosa, pero no pegajosa, por lo que se puede trabajar bien. Una vez esté lista (controlar que no quede muy aceitosa), vais cogiendo pegotes y le vais dando forma con vuestras manos, apretándolos para que queden más compactos. Los colocáis en una bandeja de horno con papel vegetal. Antes de hornear, podéis decorarlos con sésamo, la almendra troceada o laminada, o cualquier cosa que se os ocurra.
4. Ponemos en el horno precalentado previamente, a 180º, durante unos 10 - 15 minutos. No los horneéis demasiado que se pueden quedar con una textura un poco más crujiente al llevar la melaza.
5. Sacar y dejar enfriar antes de moverlos porque se pueden romper.

Podéis degustarlos con otro de nuestros dulces típicos, los Libricos, que son unas obleas con miel, así de simples pero deliciosas. Mi próxima idea es hacerlos con melaza... ;)


martes, 26 de noviembre de 2013

Potaje dulce de garbanzos

El otoño comienza a marcar un cambio en los alimentos y en la forma en los que los cocinamos. Las cocciones cortas y frescas dan paso a otras más largas, que nos aportan más calor, concentración y nos refuerzan. De esta forma, podemos empezar ese recogimiento interior que nos prepara para afrontar el invierno.  Así, podemos utilizar salteados largos, estofados, potajes, cocina a presión, brasas y horno, sin abusar mucho de este último en la preparación de productos horneados como galletas o panes muy secos. 
 
El otoño se relaciona en medicina oriental con el elemento metal, el cual queda representado en nuestro cuerpo por pulmones e intestino grueso. Es importante nutrirlos adecuadamente a través del alimento para mantenerlos estables y fuertes, permitiéndonos por tanto afrontar las situaciones de frío de la próxima estación.
 
Los alimentos más adecuados para esta época serían cereales integrales, sobre todo arroz integral de grano corto, legumbres como lentejas o garbanzos (verano tardío), sopas, miso, verdura verde e incluso algo picante (rábanos, berros...) y sobre todo dar mucha importancia al dulzor tan delicioso que nos aportan las verduras redondas y de raíz de esta temporada: calabaza, col, cebolla, zanahoria, chirivía...). Con todos estos productos podemos elaborar comidas deliciosas y nutritivas que nos reconforten, nos den centro y estabilidad, y nos refuercen.
 
La receta que os propongo hoy es tan sencilla de hacer pero a la vez tan dulce y reconstituyente que seguro la incorporaréis a vuestras recetas para utilizar de forma ocasional. Ya me diréis! Espero que os guste y os endulce

 
Ingredientes (para 4 personas):
  • 250 gr de garbanzos puestos a remojo la noche anterior con un trozo de alga kombu, o un bote de garbanzos cocidos asegurándonos que sean ecológicos y no lleven en su preparación conservantes.
  • Verduras redondas y de raíz: yo he puesto zanahoria, cebolla, calabaza, y también un poco de calabacín.
  • Aceite de oliva virgen extra de 1ª prensión en frío.
  • Sal marina herbamar o añadir hierbas a tu gusto, como cebollino, perejil...
  • Laurel.
  • Comino (si no hay limitaciones de utilizar especias).
Elaboración
 
1. Preparamos en una olla exprés los garbanzos de la siguiente forma: tiramos el agua de remojo, ponemos el alga kombu en la base de la olla, añadimos los garbanzos y cocinamos hasta que queden tiernos (el tiempo dependerá del tipo de olla que utilices). Reservamos. Podemos cocerlos por la noche y así tenerlos listos para al mediodía poder ir más rápido. Si utilizamos garbanzos de bote sólo habrá que abrir, enjuagar bien y reservar.
 
2.Partimos las verduras en trozos grandes. Salteamos una cebolla en un poco de aceite, a fuego suave y tapada, y con una pizca de sal marina para que ayude a sacar su dulzor natural. Para restricciones en uso de aceite se pondrá en crudo junto con las otras verduras. Una vez esté bien cocinada, añadiremos el resto de verduras, el laurel, un poco de camino, y las hierbas. Mezclaremos bien y pondremos agua que no llegue a cubrir las verduras. Cocinaremos a fuego suave durante aproximadamente 25 o 30 minutos. En los últimos diez minutos de cocción añadiremos los garbanzos, rectificaremos de sal al gusto, y dejaremos finalizar la cocción. Debemos estar pendiente de que no queden sin agua y se cocinen muy lentamente.
 
3. Servir caliente y disfrutar.
 

jueves, 31 de octubre de 2013

A la rica calabaza!

¡Me encantan todas!
Hoy es día de calabaza! Y no porque sea Halloween ni nada de eso, que desde siempre el otoño nos da la posibilidad de disfrutar de esta maravilla que podemos cocinar de muy diversas formas. Del mismo modo, encontramos buena variedad de ellas, como la calabaza "totanera" que llamamos en Murcia, y que es super dulce (al horno es un vicio para mi), la Potimarrón o de Hokaido (con un agradable sabor que recuerda a la castaña) o la calabaza "pera", que para cremas y cocinados aporta una textura perfecta. Hay muchísimas más, que depende mucho de la zona dónde vivas también, pero éstas son las tres que más suelo utilizar.
 
Así que hoy, coincidiendo con que todo el mundo estará lleno de calabazas, yo voy a darle mi pequeño homenaje con este post. Os dejo una serie de recetas con ellas para que las disfrutéis.
 
 
 
 
CALABAZA DE HOKAIDO RELLENA DE AZUKIS
 
Ingredientes: (para 4 personas)
  • Una calabaza de hokaido mediana.
  • 60 g de Azukis, puestas en remojo la noche anterior con alga kombu (también podéis utilizar soja negra).
  • 50 g de Arroz integral.
  • 2 puerros.
  • Aceite de oliva o sésamo.
  • Sal marina.
  • Tamari
  • Perejil fresco.
 
Elaboración:
1. Ponemos a asar la calabaza partida en dos de manera vertical, para que queden dos partes lo más "chatas" posible. El horno a unos 180º - 200º durante aproximadamente una hora (dependerá de tu horno). Para saber si está bien cocinada podéis pincharla.
 
2. Al mismo tiempo, preparamos las azukis que habremos tenido en remojo durante la noche anterior. Primero de todo, picamos el puerro entero, lo blanco y lo que podamos aprovechar del verde también, y lo sofreímos brevemente con una pizca de aceite de oliva o sésamo. Añadimos las azukis, el arroz integral, el alga kombu, agua y una poca sal marina para su cocción (no demasiada ya que añadiremos tamari después). Cocemos durante 45 minutos a fuego suave. Cuando queden 5 minutos para finalizar, añadimos un chorrito de tamari al gusto para dar sabor. Reservar.
 
3. Vamos a comprobar cómo está nuestra calabaza, y cuando esté lista, le quitamos las pepitas o semillas (que podemos guardar para utilizarlas) y procedemos a rellenarla con el guiso. La metemos unos minutos más al horno para que la calabaza absorba el sabor del guiso también a través del caldito que suelte.
 
4. Para servir, espolvoreamos con perejil fresco.
 
 
 
 
CREMA DE CALABAZA Y CANELA
 
Esta receta suelo hacerla con la calabaza tipo pera, aunque con la "totanera" sale con un dulzor especial.
 
Ingredientes: (para 4 personas)
  • 500 g de calabaza.
  • Dos cebollas medianas.
  • Aceite de oliva.
  • Sal marina.
  • Una rama de canela.
 
Elaboración:
 
1. Pelamos la calabaza y la cortamos en cubos. Troceamos las cebollas.
 
2. Ponemos en una cazuela un poco de aceite y pochamos a fuego lento las cebollas para ir sacando su dulzor poco a poco. Para esto, las ponemos con el fuego medio y empezamos a sofreírlas, removiendo de abajo a arriba de vez en cuando. Cuándo empiecen a ponerse transparentes añadimos sal marina, tapamos y bajamos el fuego al mínimo para cocinar un poco más unos 10 o 15 minutos, pero con cuidado que no se queme ni se dore.
 
3. Cuando esté hecha añadimos la calabaza, la rama de canela entera y agua que no cubra del todo. Ponemos otra poca sal marina y cocemos durante unos 20 minutos.
 
4. Para acabar, sacamos la rama de canela y trituramos todo. Servimos caliente y si os apetece, espolvoreáis una pizca de canela más por encima.
 
 
 
 
 
RECETA DE PAN DE CALABAZA
 
Esta receta la he adaptado de una que encontré buceando por internet en www.hogarutil.com
 
Ingredientes:


  • 500 gr de calabaza troceada (pelada  y sin semillas)
  • 2 cucharaditas de levadura seca de panadería o 15 gr de levadura fresca.
  • 2 cucharaditas de melaza de arroz
  • 300 gr de harina integral de espelta
  • 200 gr de harina de manitoba
  • 2 cucharaditas de sal marina
 
Elaboración:
 
1. Poner a cocer a fuego suave la calabaza troceada con un poco de sal marina durante 20 minutos. Escurrir muy bien pero reservar el agua de cocción. Tritura la calabaza bien y déjala enfriar.
 
2. Pon la levadura en 60 ml del agua de cocción reservada, pero cuida que no esté muy caliente sino templada. Deja reposar cinco minutos para que se disuelva bien y añade después las cucharaditas de melaza y mezcla bien.
 
3. En un bol, pon las harinas y la sal marina, mezcla bien, haz un agujero en el centro, y añade la mezcla anterior y la calabaza triturada. Empieza a mezclar, amasando poco a poco, hasta conseguir una masa espesa y pegajosa (si es necesario, añade alguna cucharada más de agua de la cocción). Continua amasando hasta que puedas conseguir una masa homogénea y elástica, y entonces cúbrela con un paño y déjala reposar en un lugar cálido durante una hora - hora y media, o hasta que doble su volumen.
 
4. Coge de nuevo la masa, golpéala un poco para sacarle el aire, y da forma al pan sobre la bandeja del horno pincelada con un poco de aceite para que no se pegue la base. Haz algún corte si quieres arriba, y cúbrela de nuevo para reposar otra hora. También puedes esparcir semillas de calabaza por encima antes de hornear.
 
5. Finalmente, hornea a 220º durante unos 40 minutos, hasta que el pan tenga un color dorado y suene hueco al golpear la base.  

domingo, 20 de octubre de 2013

Ensalada de azukis y alpicoz

En la entrada de hoy os estaréis preguntando qué es este misterioso ingrediente que me saco hoy de la manga... Alpicoz... Así, tan raro como suena... Me encantaría saber que posibles cosas se os están pasando por la cabeza en este momento...
 

Aquí os presento al Alpicoz
Pues bien, el alpicoz es algo muy de mi tierra, Yecla, en la zona del Altiplano al norte de la Región de Murcia. Es muy apreciado en verano, en esos meses de calor seco que tenemos por esta zona, y es que su composición es prácticamente agua. ¿Por qué? Pues porque esta verdura viene de la misma familia que los pepinos, y al igual que estos, refresca que da gusto! La principal diferencia es que el alpicoz es más digestivo (no se repite como el pepino), se come con la piel, y tiene un sabor más dulce y fresco que el pepino. Que os voy a contar yo, a mi me parece mucho más bueno! En los campos de mi tierra es una planta que prácticamente todo el mundo cultiva en sus huertos de verano, y la gran mayoría son ecológicos ya que no necesitan más que agua y sol para crecer estupendamente.
 
Así que si algún día venís en temporada cálida por estas tierras, no dejéis de probarlo. Creo que en alguna zona de Alicante también se cultiva pero lo llaman Alficoz.
 
Mi receta de hoy, no es más fácil porque no se puede, pero el sabor dulce del alpicoz con la azuki queda espectacular. Si lo acompañáis con algún cereal (arroz basmati, quinoa...) y algo de verdura os queda un plato equilibrado y completo.
 
Ingredientes: (para 4 personas)
  • 250 g de azukis, remojadas la noche anterior con alga kombu.
  • Dos alpicoces.
  • Una cebolleta.
  • Hierbabuena fresca.
  • El zumo de medio limón.
  • Aceite de oliva de calidad.
  • Sal marina.
  • Rábano, para acompañar.
Elaboración:
1. Ponemos a cocer las azukis con la kombu y un poco de sal marina, durante aproximadamente 45 minutos, hasta que queden blandas pero no deshechas. Colamos y dejamos enfriar. El caldo de la cocción podéis tomarlo como un té, ya que es excelente para dar un chute de energía a nuestros riñones.
2. Mientras, picamos muy fina la cebolleta, lavamos bien el alpicoz y lo picamos también, y picamos la hierbabuena.
3. Mezclamos todos los ingredientes picados con las azukis, y aliñamos con el aceite de oliva y el zumo de medio limón. Mezclamos bien para que se impregne todo del aliño.
4. Servimos fresquita acompañadas de unos pickles rápidos de rábano.


lunes, 7 de octubre de 2013

Tortitas o pancakes de amasake (sin leche, sin huevo, sin azúcar)


Hoy quiero dejaros en el blog esta magnífica receta de pancakes o tortitas, de la Seishoku Macrobiotic Association. Es una receta macrobiótica y vegana, ya que no utiliza ningún alimento derivado de animales y la base es el amasake que tiene muchas propiedades y es muy utilizado en la dieta macrobiótica. También es ideal para las personas que presentan alergias o intolerancias al huevo, el azúcar o los lácteos, o que simplemente no quieren tomarlos.  La receta os la dejo traducida del inglés y con las variaciones que yo he hecho. Es un estupendo desayuno o merienda para tomar en un día especial o para darnos un rico y dulce capricho.
Que las disfrutéis!

Ingredientes: (para 6 tortitas)
- 150 g de harina de arroz o espelta integral
- 200 ml de Amazake de mijo (yo puse de arroz)
- 100 ml de agua (yo puse leche de arroz, para darle más dulzor)
- 5 cucharadas de pasas (yo puse dos solamente, y para mi gusto estaba bien así)
- Una cucharadita de sal marina sin refinar
- Aceite de oliva virgen extra
- Melaza de arroz o algún sirope

Preparación: (unos 15 - 20 minutos)

1. Mezclamos el amasake con el agua o leche de arroz.

2. En un bol, ponemos la anterior mezcla junto con las pasas, la sal y la harina, poco a poco, para ir mezclándolo todo bien hasta conseguir una pasta espesa.

3. Calentamos una sartén que no se pegue, pintamos con un poco de aceite de oliva y ponemos 1/6 de la mezcla para que salgan seis tortitas. Se extienden y dan forma en la sartén, a fuego medio, y cuando se despeguen (en un par de minutos) podemos darles la vuelta (yo no los hice muy gruesas para que cocieran bien por dentro también). Os recomiendo pincelar la sartén con un poco aceite cada vez que pongáis una tortita nueva.
 
 
4. Para servir podéis poner un poco de melaza de arroz, sirope, crema de algarroba o alguna compota o mermelada casera por encima.
 

viernes, 4 de octubre de 2013

Risotto de shitakes - Un guiño a Italia


La entrada de hoy es un pequeño guiño a este país que tanto me gusta. Reconozco que el risotto es un plato delicado y al mismo tiempo muy sabroso, aunque verdaderamente el exceso de queso o mantequilla con el que se suele realizar ya hacía que me tirara para atrás. Después, cuando retiré completamente los lácteos de mi dieta (que buena elección!) automáticamente dejé de pensar en este tipo de arroz y esa textura melosa que lo hace tan especial.
Así que  como me gusta adaptar recetas, encontré la manera de realizar este arroz sin lácteos de ningún tipo, pero con un sabor especial que le da la seta shitake.
 
Espero que os guste!
 
Ingredientes: (para 4 raciones)
- 350 g de arroz integral de grano corto
- leche de avena
- Kuzu, o en su defecto maicena de cultivo biológico. También podéis utilizar una crema de arroz, avena o mijo para cocinar.
- Setas shitakes al gusto (yo suelo poner dos o tres por persona)
- Champiñones, unos pocos nada más.
- Una cebolla bien picada.
- Sal marina sin refinar.
- Aceite de sésamo.
- Pimienta negra recién molida.
- Anacardos remojados unas horas y picados (opcional).
 
Preparación:
 
1. Picamos la cebolla y salteamos en una cacerola con una pizca de aceite de sésamo. Cuando esté dorada, añadimos en trocitos las setas shitake y unos pocos champiñones. No hay que hacerlos mucho tiempo, un salteado rápido.
2. Cuando están listas las setas, añadimos el arroz integral y tres medidas más de agua. Salamos al gusto y dejamos cocer durante aproximadamente 30 minutos, hasta que se esté quedando sin caldo.
3. Mientras tanto, diluimos en un vaso pequeño de leche de avena, una cucharada sopera de kuzu o maicena, y cuando veamos que el arroz se ha quedado prácticamente sin líquido, añadimos esta mezcla. Añadimos una pizca de pimienta negra recién molida y si añadís los anacardos para dar un toque más a sabor de queso. Rectificamos de sal.
4. Terminamos de cocinar removiendo poco a poco, hasta que se haya absorbido la crema y el arroz quede meloso.
5. Decoramos con alguna seta entera, y un poco perejil.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Espaguetis de espelta con brócoli y aceitunas

Receta muy sabrosa y más fácil, imposible!


Ingredientes: (para 2 raciones)
  • 200 gr de espaguetis integrales de espelta, o de cualquier otro cereal. Si no toleras el gluten, también quedan muy buenos con fideos de maíz o arroz.
  • Un brócoli mediano.
  • Aceitunas negras al gusto.
  • Aceite de oliva virgen extra, si es ecológico mejor.
  • Sal marina.
  • Ajo, para aquellas personas que lo toleren bien o que no sigan una dieta como tratamiento, ya que es un alimento muy yin.
  • Anchoas (opcional)
 
Elaboración:
1. Partimos el brócoli en trozos medianos para que al cocerlo no se rompa demasiado. Después, una vez cocido, ya separaremos en "arbolitos" más pequeños. Cuando el agua rompa a hervir lo incorporamos junto un poco de sal marina y cocemos durante 10 minutos. El agua de cocción a mi me gusta aprovecharla para cocer en ella la pasta, ya que deja mucho más sabor, pero si no queréis reutilizarla, simplemente escurrís el brócoli y reserváis.
2. En una sartén tipo wok, ponemos un poco de aceite y doramos un poco el ajo muy picado. Si queréis poner anchoas, también las picáis mucho y las añadís, removiéndolas bastante hasta que queden prácticamente deshechas en el aceite.
3. Mientras tanto, ponemos los espaguetis a cocer el tiempo estimado en el paquete. Escurrimos bien y pasamos a un plato.
4. Para acabar, añadimos al sofrito que tendremos a fuego muy suave para no quemar los ajos, las aceitunas picadas y el brócoli partido en trozos más pequeños. Damos un par de vueltas simplemente, para que se impregne del sabor, y echamos por encima de la pasta. Listo!
 
Para la gente que no tome ajo (como yo), le recomiendo que ponga unos minutos el brócoli en el wok con las aceitunas y el aceite, que lo sirva igualmente sobre la pasta, y que espolvoreé entonces un poco de gomasio por encima. Le da un toque estupendo!
 
 
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