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domingo, 28 de julio de 2013

Crema fría de guisantes

La receta de esta nueva entrada es ideal para un día caluroso de verano, de esos que por mi tierra tenemos unos cuantos... Además, es facilísima de hacer y rápida, por lo que puede sacarte de un apuro en más de una ocasión. Aquí os dejo la receta.
 
Ingredientes: (para 4 - 5 raciones)
 
  • 500 gr de guisantes
  • Una o dos cebollas
  • Aceite de sésamo
  • Sal marina
  • Hierbabuena fresca
  • Cualquier tipo de bebida vegetal (opcional)
 
Preparación:
 
Picamos la cebolla y la ponemos a pochar en un poco de aceite de sésamo, a fuego medio para que se cocine poco a poco. Una vez que esté transparente. añadimos los guisantes lavados, mezclamos bien con la cebolla y añadimos agua hasta que se cubran unos tres o cuatro dedos por encima. Ponemos sal marina y cocemos hasta que estén tiernos, aproximadamente unos 20 minutos.
 
Una vez listos, pasamos al vaso de la batidora y trituramos bien. Se recomienda pasarlos por un chino o colador para que quede más fina la crema, ya que quedan pieles de los guisantes.
 
Una vez colada la crema, añadimos hierbabuena fresca al gusto. A mi me gusta con bastante cantidad ya que le aporta mucho frescor a la crema. En este punto, también podéis poner la bebida vegetal que os guste. Trituramos de nuevo para que se mezclen bien los ingredientes y dejamos enfriar.
 
Se puede servir con unas tostadas finas de pan integral para acompañar.

lunes, 15 de julio de 2013

Ensaladilla

No sé que tiene el verano, que siempre que llega empieza a crecer en mi un "antojo" de comer ensaladilla y marineras! (que es una forma muy murciana de comer ensaladilla...). Es el plato estrella para llevar de taper a la playa, la piscina, de picnic, a la montaña...

Así que, para los que no soléis hacerla por el hecho de que la base es de patata, y no está muy recomendada en la macrobiótica, os dejo esta versión que hago y que para mi, ya supera a la tradicional. Además, el valor energético que nos aporta el cereal, no se puede comparar con la patata... A mi me gusta hacerla con mijo, porque queda más parecido en la textura, pero también podéis poner otros cereales (arroz, quinoa...). Para saber propiedades del mijo podéis pinchar aquí.

La "mayonesa" con la que la acompaño, es veganesa, sin huevo ni lácteos. A mi me sienta mejor y además, si me la quiero llevar a la playa o a la piscina es ideal ya que no tengo que estar preocupada de si la mayonesa se puede estropear... Aquí os dejo la receta de la veganesa

Y bueno, sin más os dejo la receta. Espero que os guste!

Ingredientes: (para 3-4 raciones)
  • 100 g de mijo (sin cocer)
  • sal marina
  • una zanahoria grande (dos si son pequeñas)
  • judías verdes
  • guisantes
  • encurtidos o pickles
  • olivas verdes (opcional)
  • atún en conserva de calidad (opcional)

Para las marineras, además, anchoas y rosquilletas.

Preparación:

1. Primero preparamos el mijo. Lo cocemos en el doble de volumen de agua con sal marina. Tapado y a fuego suave durante unos 20 minutos o hasta que se haya consumido toda el agua. Reservamos.

2. Troceamos bien la zanahoria y las judías, y ponemos a cocer junto con los guisantes y un poco de sal marina durante unos 15 minutos. A mi me gusta que la verdura quede cocida pero no deshecha. Una vez cocida, la escurrimos. Juntamos con el mijo. Añadimos los pickles o encurtidos al gusto, el atún en conserva y mezclamos bien. Dejamos enfriar.

3. En el momento de servir, la mezclamos con la veganesa, que quede bien distribuida, y ya la emplatamos como más nos guste: en una fuente, en tarrinas individuales, o en marineras! Si la hacéis en plato o fuente la podéis decorar con las olivas verdes, más guisantes o las verduras que os guste, aquí ya manda la creatividad de cada uno!


Tapa de Marineras
Si preparáis marineras, es simplemente extender la ensaladilla en las rosquilletas, con cuidado de que no se rompan, que ya se romperán al intentar comerlas (todo buen murciano debe hacerlo sin que se rompa... los primerizos, que se pongan un plato al comerla bajo riesgo de que acabe toda la marinera esparcida por el mantel), poner una anchoa encima (a mi me encantan también con un boquerón en vinagre), y a disfrutar! En este caso, haciendo un guiño a mi tierra diré que el que se lo permita, con una buena estrella de levante fresquita! jejeje.




 


Veganesa

Receta sencilla, rápida e ideal para el que quiera degustar una rica mayonesa pero sin huevo ni lácteos. Muy útil para utilizar en verano, sin los riesgos que puede tener debido a las altas temperaturas preparar mayonesa casera, pero igual en sabor y textura. Ya no tenéis excusa para llevar el taper a la playa! ;)

Ingredientes:

  • 250 ml de aceite de oliva virgen extra ecológico, y primera prensión en frío (también, si os gusta con sabor más suave podéis utilizar de girasol ecológico).
  • 125 ml de leche de soja o avena. Tienen que ser estas leches vegetales ya que con las demás, al ser menos consistentes no se obtiene el resultado esperado. Lo mejor, es con leche de soja.
  • Una pizca de sal.
  • El zumo de medio limón.

Para otras salsas:
Gracias a Claudia Strauss por la fotografía
http://claudiastrauss.com.ar/?p=329
Para alioli, añadir un diente de ajo picado.
Salsa de zanahoria, de remolacha, aguacate...

Preparación:

1. Ponemos en un recipiente para batir: el aceite, luego la soja, la pizca de sal, y por último el limón.

2. Metemos la batidora hasta el fondo del recipiente y comenzamos a batir a una velocidad suave y sin levantar ni mover la batidora! (esto es muy importante para conseguir que se amarre bien).Veremos que poco a poco va cogiendo la textura de la mayonesa. Cuando la veamos que ya está bien, levantamos un poco la batidora dos o tres veces, y ya estará lista para tomar! Ponerla en el frigorífico para tomarla más fresquita.

Podéis hacer otras salsas muy sabrosas también si añadís verduras a la salsa para picar, como remolacha o zanahoria cocidas previamente, aguacate... Os saldrán salsas con unos colores muy divertidos y además muy sabrosas.

viernes, 12 de julio de 2013

Kanelbullar - Dulce típico sueco

 
 
La receta que os traigo hoy es de un dulce que me enamoró hace unos veranos cuando tuve la oportunidad de viajar a Estocolmo. En ese viaje no podría deciros la cantidad de estos dulces que pude llegar a comerme, eso si, todos hechos con mucha azúcar, lácteos, mantequilla... Por eso, llevaba tiempo detrás de poder hacer esta receta de una manera saludable, y aquí tenéis el resultado!

Está bastante conseguida, ya que el ingrediente principal es el que le da ese sabor tan rico y específico... Como bien indica su propio nombre, Kanel - buller, no hay que saber mucho sueco para deducir que es un dulce que tiene como base la canela!.

Así que no te hagas más el sueco (o la sueca) y prueba esta receta, porque te va a encantar! Ya me diréis qué os parece.
  
Ingredientes: (para unos 20 rollos)

  • 200 g de harina integral de espelta.
  • 100 g de harina de trigo manitoba (es como si fuera harina de fuerza, pero si no encontráis podéis ponerla toda integral).
  • 30 ml de leche de arroz o vegetal.
  • 90 g de sirope de ágave o melaza de arroz.
  • 1 huevo de gallina feliz o el sustituto equivalente con lino triturado y agua.
  • Una pizca de sal.
  • 25 g de levadura fresca.
  • 30 ml de agua tibia.
  • 60 ml de aceite de oliva o girasol ecológicos

Para el relleno: melaza de arroz y canela (en cantidad!)

Preparación: 

1. Vamos a empezar amasando! Ponemos la mezcla de harinas en un bol. Hacemos un agujero en el centro y añadimos la leche de arroz o vegetal, el sirope, el huevo y la pizca de sal. Diluimos la levadura fresca en el agua templada y añadimos también a la mezcla anterior. Comenzamos a amasarlo todo junto mientras vamos añadiendo el aceite poco a poco. Tenemos que conseguir que quede una masa manejable, elástica y que no se peque a las manos. Quizás tengáis que añadir algo más de harina o líquido (las masas muchas veces admiten más o menos), así que si es líquido mejor que pongáis un poco más de aceite de buena calidad. Una vez tengamos una bola suave de masa, dejamos reposar en lugar cálido durante aproximadamente 30 minutos o hasta que haya doblado su volumen. Crece mucho!

2. Cuando volvamos y veamos que tenemos una super bola de masa el doble de grande que la anterior, ya podemos empezar a darle forma. Dividimos la masa en dos, enharinamos un poco la superficie dónde queramos extenderla, y con la ayuda de un rodillo vamos aplanando y haciendo una forma de rectángulo con una de ellas. Una vez bien extendida, la vamos a pintar como si fuera una tostada con la melaza, yo lo hago con la ayuda de un cuchillo. Debe quedar bien cubierta pero bien extendida también. Y después, toca la lluvia de canela! Es verdad que lleva bastante cantidad, así que poner sin miedo, aunque también dependerá de vuestro gusto... Los originales, saben muchísimo a canela! En la foto que os pongo podéis ver la que yo pongo. Aquí, también podéis añadir más cosas, como almendra laminada, o incluso, hacer la mezcla de otra cosa. La de crema de algarroba está de morirse (os podéis imaginar) y también con mermeladas o confituras caseras con frutos rojos o fresa salen muy ricos.

3. Bien, después de esto, pasamos a enrollar la masa por la parte más larga, hasta conseguir hacer un rulo. Es mejor que no lo apretéis. Preparamos una bandeja de horno forrada de papel vegetal, y con un cuchillo bien afilado, vamos cortando el rollo. Podéis hacerlo de dos formas, o con el corte rodado que se aplica a las verduras también (para dar esa forma de triángulos) o también simplemente cortarlos rectos para que queden como rollitos y luego ponerlos sobre papel de magdalena. Vais cortando y poniendo en la bandeja, bien separados, ya que luego crecen bastante.
Hacemos lo mismo con la otra masa que quedaba y dejamos reposar unos 20 minutos más para que vuelva a crecer la masa.


4. Cuándo volváis y veáis que ya han subido bastante, los pintáis con un poco de huevo o zumo de manzana (también podéis espolvorear con sésamo tostado), y horneáis a 180º durante unos 15 minutos, aproximadamente, o hasta que se doren al gusto.


 
5. Dejar enfriar antes de probar, que os pueden sentar mal! Aunque con ese olor que inunda la casa sé que es difícil... jejeje.

Acompañados de un té kukicha, para mi, es una merienda perfecta!

Espero que os gusten.




domingo, 30 de junio de 2013

Gazpacho Macrobiótico


¡El verano ya esta aquí! Y por eso, vamos adaptando nuestra alimentación hacia alimentos más yin o que enfríen. También, cambiamos los métodos de cocción, y pasamos de estofados y cocciones largas, a otras más ligeras, cortas y sencillas.
Una buena forma de seguir consumiendo verduras en crema, que tan bien nos sientan y nos reconfortan, es simplemente tomando su versión más fresquita. Y claro, ¿cuál es la crema de verduras por excelencia en España cuando llega el verano? Pues claro está, ¡El gazpacho andaluz!
Pero, ¿qué ocurre si en tu dieta macrobiótica no te permites tomar tomate, pimiento y pepino? Si son la base de este gazpacho!! ¡Pues nada! ¡¡Que no cunda el pánico!! Podemos disfrutar de otra versión de un rico gazpacho.

Ingredientes (para 2 - 3 raciones):
  • 2 o 3 zanahorias.
  • Una cebolla mediana.
  • Media remolacha cocida, o un cuarto si es grandecita.
  • Agua mineral.
  • 1 diente de ajo (yo he utilizado ajo negro, que tiene más propiedades y no produce los efectos secundarios del ajo blanco...)
  • Aceite de oliva virgen extra de primera prensión en frío.
  • Vinagre de arroz o manzana.
  • Sal marina.
  • Orégano.
  • Picatostes (opcional)

Preparación:
Pues... ¡Tan sencillo como preparar el gazpacho de toda la vida! Así que te voy a dar dos opciones:

1ª Opción: verduras en crudo.
Si tienes una buena picadora y no tienes problema en consumir estas verduras crudas, la preparación es tan sencilla como ponerlas todas a trozos no muy grandes en el recipiente junto con el agua, el diente de ajo y la sal. Picas todo muy bien y añades más agua si fuera necesario para que el gazpacho quede con la consistencia que te guste. Una vez triturado, añades el aceite de oliva y el vinagre de arroz o manzana al gusto y das la última batida para mezclar bien. Lo mantienes fresco hasta la hora de comer y lo sirves con orégano y picatostes si quieres (¡receta para niños!).

2ª Opción: verduras cocidas.
Yo suelo utilizar más esta opción porque me encanta sacar el dulzor de la zanahoria y la cebolla cocida, y porque además, suelo preparar a menudo un caldo base de verdura, wakame y shitake para mi sopa de miso diaria, por lo que aprovecho la verdura de este caldo. Otra opción, es pochar un poquito la cebolla, añadir la zanahoria y cocer durante 20 minutos. Una vez las tenemos cocidas de una forma u otra, añadimos la remolacha cocida y batimos bien, junto con la sal, el ajo y algo del agua de la cocción para que quede más sabroso. Añadimos el aceite y el vinagre al gusto como en la primera opción y dejamos enfriar. Para servir, de la misma forma o añadiendo otras cosas que te gusten.

Y nada más! Espero que disfrutéis del verano que comienza y os refresquéis con esta receta. ;)


 


domingo, 26 de mayo de 2013

Merienda de domingo: horchata y fartons caseros (Sin azúcar, sin lácteos)

Este post de hoy quiero dedicárselo a la ciudad que me tiene en acogida durante este curso escolar por motivos de trabajo, Valencia. Una ciudad estupenda, con gente más estupenda todavía! He tenido la suerte de conocer muchas personas, siempre amables y dispuestas a ayudarte, entregadas, simpáticas, y que me han enseñado muchas cosas.
Y si además, hablamos de cocina macrobiótica, he podido aprender muchísimo aquí, no sólo por la diversidad de centros especializados o la gran cantidad de cursos que se imparten con grandes profesionales dedicados a la macro, sino sobre todo por haber tenido la suerte de haberme encontrado con personas maravillosas: como Sonia Gramaje, que tan buenos consejos me da siempre; Fani (del Bio Restaurante Tarta de Zanahoria) que también me cuida cada vez que voy a verla y me siento como en casa; mi compañera del grupo de facebook del Templo de las Luciérnagas Remei, que tuvimos la suerte de poder conocernos en persona hace muy poquito, y otras compañeras de cursos, como Mª José, Begoña, y muchas otras más!. Además de mis alumnos y compañeros de trabajo que son todos estupendos!!
Y bueno, que como el fin de curso ya se acerca, y estoy parece que va sonando a despedida, después de estar todo el año viendo en las pastelerías este típico dulce valenciano, aquí os dejo mi receta de los fartons, acompañados de una deliciosa horchata ecológica y casera.
Que más se puede pedir para merendar un domingo por la tarde!

HORCHATA ECOLÓGICA CASERA

Ingredientes: (para 1 litro, aproximadamente)

1 litro de agua.
250 gr de chufas ecológicas.
Melaza y ralladura de limón (opcional)

Elaboración:

Primero de todo, debemos poner las chufas en remojo con agua mineral para que se hidraten. Durante unas 24 o 36 horas. Es bueno que durante este tiempo vayáis cambiando el agua de vez en cuando para retirar las impurezas.

Una vez hidratadas, las pasamos a un cuenco para batir, y añadimos un poco del litro de agua que vamos a utilizar. Trituramos bien con la batidora. Poco a poco veréis que comienza a tomar más consistencia. Cuando esté bien triturada, pasamos a la fase más costosa, la de colar la mezcla. Lo mejor es que utilicéis un chino o colador de hierro, ya que así cuando vayáis apretando con una maza os costará menos el proceso. Debemos de escurrir bien la mezcla triturada para conseguir sacar la mayor cantidad de horchata posible.

Una vez acabado este proceso, añadimos el agua restante, y si queréis la melaza y/o la ralladura de limón (yo no pongo más dulzor porque me encanta el sabor que tiene sola). Mezclamos todo muy bien, pasamos a un recipiente de vidrio y dejamos reposar o enfriar una hora antes de consumirla, para que tome buena consistencia y sabor. Eso si, agítala antes de servir!



FARTONS CASEROS (SIN AZÚCAR NI LÁCTEOS)

Ingredientes: (para unos 24 fartons)

30 ml de agua tibia
30 ml de leche de arroz
50 ml de aceite de oliva virgen extra
25 g de levadura fresca
300 gr de harina integral de espelta
1 huevo de gallina "feliz" o el sustituto hecho con lino triturado y agua
90 gr de sirope de ágave o melaza de arroz
Una pizca de sal
Un poco más de melaza y agua para el almíbar

Preparación:


Ponemos en un bol la harina, hacemos un hueco en el medio y añadimos la pizca de sal, el huevo, la leche de arroz, la melaza y el agua templada con la levadura deshecha. Vamos mezclando e incorporando el aceite. Amasamos hasta que tengamos una bola de masa que no se peque y se pueda trabajar bien. La dejamos reposar cubierta con un paño en un lugar caliente unos 30 minutos o hasta que doble su tamaño.
 
Cuando esté bien subida la masa, hacemos porciones de similar tamaño. Las vamos cogiendo y con un rodillo las aplanamos, para después, enrollarlas a lo largo. Las colocamos sobre papel vegetal y las dejamos crecer de nuevo, en un lugar cálido y tapadas con un paño, durante aproximadamente una hora.
 
Una vez transcurrido el tiempo, las pintamos con un poco huevo batido o sin nada, y las metemos en el horno a 180º durante unos 10 o 15 minutos (yo los he tenido 15 minutos exactos).
 
Mientras tanto, preparamos un almíbar con una cucharada de melaza y un poco de agua tibia, para que se disuelva bien. En cuánto los fartons estén horneados, sacamos del horno y pincelamos el almíbar por encima cuando todavía están calientes.

Dejamos reposar sobre la rejilla del horno para que se enfríen, y ya los podemos disfrutar con esa buena horchata casera.





 P.D.: Esos rollos que veis en la foto son los típicos Kanelbullar suecos, unos rollitos de canela que son una delicia. Los he hecho aprovechando parte de la masa de los fartons.
En un próximo post os dejaré también la receta.










 

domingo, 19 de mayo de 2013

Boniato relleno


 
Hace unos meses viajé a Irlanda con una beca del trabajo. Allí, pude descubrir la rica gastronomía que tienen en ese maravilloso país, y al mismo tiempo, lo poco adecuada para una persona como yo que lleva una alimentación basada en la cocina macrobiótica y energética. El abuso de grasas, carnes y lácteos, no me dejaron probar y disfrutar de muchas recetas de su cocina, por lo que me traje algunas ideas para ir preparando en casa, adaptándolas a mis ingredientes.
 
Esta receta que os traigo hoy es una de ellas! Las patatas rellenas son algo que se suele cocinar por países del norte de Europa y también en Inglaterra e Irlanda, pero debido a que en macrobiótica la patata no se usa por ser una solanácea, la he sustituido por el boniato. Este tubérculo aporta un interesante sabor debido a su dulzura natural, que mezclada con las azukis hacen un plato delicioso, a la vez que muy saludable. Os dejo la receta.

 
 
 
 
 
Ingredientes: (para un boniato de tamaño mediano)

Mezcla para el relleno

  • Un boniato mediano.
  • 50 grs de azukis (puestas en remojo la noche anterior con el alga kombu)
  • Un manojo de Pak Choi (acelga china), o en su defecto acelga, aunque de ésta conviene no abusar
  • Media cebolla
  • Una chirivía
  • Alga kombu.
  • Romero fresco, perejil fresco y pimienta.
  • Sal marina.
(Estos son los ingredientes que yo utilizo pero podéis poner otras verduras que os gusten también)

Preparación:

1. Primero de todo asamos el boniato a 180º durante aproximadamente una hora. Dejamos enfriar.
2. Preparamos las azukis como si fuera un guiso. A mi me gusta cocinarlas en crudo, con el agua, el alga y las verduras, pero si queréis, podéis sofreir antes en un poco de aceite la cebolla o las verduras (excepto la acelga que la añadiremos casi al final de la cocción ya que se cocina muy rápidamente). Yo las pongo con un dedo por encima de agua, el alga kombu del remojo, las verduras, una pizca de sal, y el romero fresco. Las cueco a fuego lento durante unos 45 minutos, hasta que se queden prácticamente sin caldo, ya que no nos interesa en esta receta que queden caldosas. Cuando faltan unos 10 minutos para que acabe la cocción añado las acelgas, siempre controlando el agua para que no se queden sin líquido y se peguen.

3. Mientras se cocinan las azukis, preparo el boniato. Le hago un corte como si quisiera abrirlo por la mitad, pero no muy profundo, lo suficiente para que cuando lo apriete un poco con las manos se abra el solo. Con una cuchara vacio un poco de boniato y reservo.

4. Una vez cocidas las azukis, compruebo que no tienen caldo y las mezclo con el boniato que he sacado. Añado un poquito de aceite de oliva y rectifico de sal o romero. Añado una pizca de pimienta y procedo a rellenar el boniato con esta mezcla. Lo pongo en el horno unos minutos para que coja temperatura. Cuándo este de nuestro gusto, sacamos, espolvoreamos con un poco perejil fresco y listo para disfrutar!


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